Un cuentico…

Atendiendo a las sugerencias de un "entremés", como dijo Mao. Aquí hay un cuentico que espero les guste. Perdonen el desorden, pero justificar (el de  alinear a ambos lados) el texto en estos posts de wordpress es algo que no he aprendido.   

EL OASIS DE ATHARALÁN: 

De repente se puso de pie  y comenzó a caminar sin rumbo durante varias horas hasta que se hizo de noche y el cansancio hizo que  su caminata diera a término en una abadía desconocida. Si la descubrió por casualidad o no, jamás lo sabremos; si los hilos del más allá lo hicieron llegar a la abadía, el destino maquinó su ruta o  el universo conspiró el arribo, será conocimiento de otros.   

Entró por el portón principal, que se encontraba entreabierto, sin temor a la noche ni a la imponente arquitectura del lugar. Las paredes murmuraban en un idioma desconocido. Se arremolinaron los alientos de los dioses y las  huellas  del humano se desdibujaron de las infinitas arenas de Atharalán. Penetró por los rosales del jardín hasta un domo de madera,  demasiado grande  para estar dentro de la abadía. Caminó dubitativo piedra a piedra alrededor del domo de la abadía; sus pasos, lentos, precavidos y asustados se hacían cada vez más lentos, precavidos y asustados. 

 Temía  lo que se avecinaba, como es natural con  lo desconocido.  Sabia con certeza que no podría volver, sentía que el tiempo lo iba a olvidar y a esconder el desierto. Se detuvo, pero no hubo gran cambio en la velocidad de su caminar. Entró al lugar. 

Una espiral de muchos estantes, llenos con aún más libros y de letras como granos de arena le rodeaban. Comenzó por el final de la espiral. Un libro rojo de rojas letras escrito en un idioma desconocido, quizás el mismo que las paredes sabían. Siguió sin entender lo que leía. Encontró un libro con muchos colores y rayones, al parecer, en cualquier dirección, y cambiando, a la deriva quizás;  sus colores,  líneas, círculos  y otras cosas que no entendía. Uno negro con una sola hoja, de papiro antiguo con triángulos de diferentes tamaños y ángulos; otro con una cubierta de piel que estaba escrito con lo que al parecer era sangre proveniente de un dedo, pues se notaban huellas en las letras y marcas características, al final de cada trazo. Un libro gigantesco más pesado que un carnero, con lo que parecían fichas de Go.    

Continuó su expedición varios años, alejado del hambre y de la sed. Revisó, sin leer con detenimiento, más de 900.000 libros que jamás habría podido si quiera imaginar. Se encontró con números y puntos que reavivaron sus alientos. De entre las escrituras del buhonero de Persia, Cornud el noveno; hombre sabio y ávido de bondad, encontró letras conocidas y vocablos familiares, leyó lo que pudo en su mente. Olvidaba las palabras, el tiempo le olvidaba tal como lo pensó al entrar. Encontró el libro de la risa de Aristóteles, el libro de los apócrifos de Übermensch, y el libro de la vida, escrito por Amón.  De lo que pudo entender, restaban símbolos y máximas que ya no podía pronunciar. Su lengua intentó hacerlo, pero el silencio imposibilitaba cualquier intento. Las paredes hacían justicia a su posición y callaron, o quizás seguían hablando pero en otro idioma, por temor a que entendiera ya el primero. 

El hombre, agotado, continuó hacia el centro de la espiral. Había olvidado ya su nombre y su aspecto. Recordaba algunas cosas: el olor de las rosas y del cacao, y  el sabor de los besos de Atkara, su esposa, cuyo nombre también recordaba. Se aferró a esos recuerdos y otros menos claros y se negó a terminar de leer. Dejó el centro de la espiral sin escrutar y los números sin resolver. Pensaba en los olores, los pensó hasta sentirlos. Su extasiado cerebro se hacia virgen, el hombre se hacía sabio. Eventualmente olvidó leer y también el orden de los números, olvidó la arena y el tiempo. El pensador dejó de moverse. Dejó de ser hombre, o quizás se hizo demasiado humano.

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10 Comments on “Un cuentico…”

  1. Esteban Says:

    Chévere, chévere

  2. Juan Colino Farra Says:

    El cuento, me parece, tiene una buena historia (inclusive sigo aún dudando ésto), pero existen partes que personalmente considero deberían revisarse, como el inicio: El personaje, de repente, se pone de pie, de repente, camina muchas horas, de repente, es de noche, llega, de repente, sin saber cómo al lugar donde se desarrollarán los acontecimientos del cuento. Todo lo anterior en las tres primeras lineas.
    Bueno, espero que el autor (que según creo debe ser Juan Camilo Roa) no lo tome a mal, es simplemente un modo presentar una crítica constructiva, que obviamente puede estar errada. En fin, con el tiempo, yo creó que más rato le pasaré un cuento que escribí a Juan Camilo Roa, para ver si lo pone, me gustaría a mí también ser criticado de manera constructiva… (oh, ¡qué inspiración que tengo!)
    Bueno… Chao.
    ¡Suéter!

  3. Juan Colino Farra Says:

    Además me gustaría que el autor (que según creo es Juan Camilo Roa) respondiera a la objeción, >; Es decir, qué piensa él de lo que yo pienso de (según creo) su cuento.

  4. Juan Camilo Says:

    Pues .. digamos que estoy de acuerdo en que hay un ímpetu inicial importante y tal vez no le gguste que los hechos se desarrollen en tres lineas, hasta que viene lo que considero sustancial del cuento. Sin embargo, no creo que sea una crítica, o algo criticable, mejor. Creo que es una herramienta en éste caso muy útil, porque prolongar las cosas del coemienzo le daría un tono diferente al cuento y la velocidad e intensión no sería la misma.

    El cuento está pensado así, digamos que en un disminuir de la velocidad constatnt. Comienza muy rápido, viene una parte normal y termina muy lento. ¿Por qué cree usted que es ésto? … Está directamente relacionado con el cuento y aunque no captó la idea del movimiento del cuento, encuanto a la relación delo argumento con el texto; me alegro mucho de que haya hecho la pregunta para aclarar por qué lo hice así.

    La vida del hombre, y lo que podriamos llamar la vida del cuento; tienen la misma velocidad. (O pues, esa era mi intensión, no sé si tan bien lograada)Para que se entendiera y se enfatizara en la importancia del tiempo. (es de suma importancia el tiempo, diriía que es un cuento sobre el tiempo, casi) Creo que es evidente el por qué de la importancia, sin embargo si quiere q hablemos más de ésto, nada más pregunte :) … Su cuento, aunque me parece que debió revizarlo una vez más( en forma únicamente) lo publicaré lo más rápido q pueda.

  5. Juan Camilo Says:

    m E GUSTARÍA Q ANDRÉS Y DADIAR COMENTARAN ALGUITO…. EN LUGAR DE ANDAR FASTIDIANDO CNO QUE NO HAY COMENTARIOS!!!! …. :)

  6. Juan Camilo Says:

    También han de notarse las referencias a la espiral… son más de las que se imaginan

  7. Juan Camilo Says:

    Acabo de percatarme de un error .. al final del segundo párrafo, lo corregiré en cuanto pueda.

  8. luisa Says:

    Me gusto harto!

  9. Mao Chocolate Says:

    Este es segun me parece un cuento tipo cascada. es de esos cuentos en los ke ni las circunstancias ni la narrativa se permiten detenerse a preguntar ¿porké? esto hace fuerte al cuento, pues solo se dan los hechos escuetos en su significado pero magnanimos en su descripcion. La existencia del sujeto se torna plana pero el oculto significado de sus actos es lo ke nos lleva al final, ke no se si tal vez podria ser un poco mas rotundo…

  10. Sapo Says:

    ¿Por qué no postean? ¡¡Dejaron morir el blog!! Qué lástima…

    Att,

    Un Sapo


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